Agroturismo

A la hora de elegir unas vacaciones, los amantes de la naturaleza lo tienen claro: lo mejor son las casas rurales en medio del entorno salvaje. Pero, otra opción que te ofrece Naturehouse.es es el agroturismo. Este tipo de casa rural, o modo de pasar las vacaciones, es la forma más plena de conocer la cultura local, y probar tus habilidades con las tradiciones naturales como ordeñar al ganado, cocinar la comida típica de la zona y mucho más. A continuación, te explicaremos qué es un agroturismo (tanto como casa rural como por forma de vivir las vacaciones) y te hablaremos de los mejores lugares de Italia para disfrutarlo.

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Agroturismo

A la hora de elegir unas vacaciones, los amantes de la naturaleza lo tienen claro: lo mejor son las casas rurales en medio del entorno salvaje. Pero, otra opción que te ofrece Naturehouse.es es el agroturismo. Este tipo de casa rural, o modo de pasar las vacaciones, es la forma más plena de conocer la cultura local, y probar tus habilidades con las tradiciones naturales como ordeñar al ganado, cocinar la comida típica de la zona y mucho más. A continuación, te explicaremos qué es un agroturismo (tanto como casa rural como por forma de vivir las vacaciones) y te hablaremos de los mejores lugares de Italia para disfrutarlo.

¿Qué es el agroturismo?

Cuando hablamos de agroturismo, podemos referirnos a dos cosas distintas. Por un lado, un tipo de casa o alojamiento de vacaciones en los que puedes experimentar en tus propias carnes la vida rural de la zona. Por el otro, se trata de eso mismo, conocer y probar tú mismo las actividades cotidianas de la vida en el campo, aunque te alojes en una casa de vacaciones no definida como «agroturismo».

Ten en cuenta que, para que una casa vacacional adopte ese título, debe cumplir con una serie de requisitos. Para empezar, además del alojamiento, deben dar la oportunidad de disfrutar de las tareas del campo, como el cuidado del ganado, la labranza de los campos, o la elaboración de productos gastronómicos tradicionales del lugar. Así mismo, no es válido si esas actividades solo se hacen con los turistas, ya que deben ser practicadas por los habitantes de forma regular.

Actividades que hacer en tus vacaciones de agroturismo

Las actividades que puedes hacer en tus vacaciones abarcan todo lo que puede hacer un agricultor o ganadero en su vida diaria. Por norma general, las más demandadas tanto por niños como por adultos tienen que ver con los animales de granja. Dar de comer a los pollos y gallinas, y a los cerdos o las vacas es una gran opción para familiarizarte con estos animales. Pero no es la única posibilidad, ya que podrás tener más contacto con ellos si ordeñas a las vacas, esquilas a las ovejas, o recoges los huevos de las gallinas. Por supuesto, muchos agroturismos también tienen caballos en los que podrás montar. ¡El contacto con los animales está más que asegurado! 

Sin embargo, también podrás conectar con el mundo vegetal: recoge las hortalizas de la huerta, labra la tierra, planta las semillas para que crezcan nuevas verduras, etc. Y no te preocupes, que no pasarás hambre, ya que podrás ir a recoger setas y otros frutos por los bosques, ayudar con la vendimia y aprender a aprovechar los recursos naturales para hacer delicias como quesos o yogures con la leche, mermeladas con las frutas que recojas, etc. Finalmente, también tendrás la oportunidad de aprender un poco de artesanía rural con actividades de cerámica o alfarería. Son perfectas para fabricar con tus propias manos algunos recuerdos para regalar a la vuelta de las vacaciones.

Agroturismo en los pueblos con encanto italiano

Si hay algo que destaca de Italia, son sus pueblecitos rurales. Algunos, están dominados por los colores tostados, como los que encontrarás por la Toscana. Otros, tienen tantos colores en sus edificios que parecerá que has entrado en un mundo de fantasía. Y otros, están rodeados de misterios y leyendas. Pero eso sí, todos son perfectos para pasar unas vacaciones de agroturismo. Para empezar, hablaremos de Montepulciano. Es un ejemplo ideal de pueblo de la Toscana, con sus edificios de piedra y sus alrededores cubiertos de campos de color verde y amarillo. Se encuentra entre dos valles, el de Chiana y de Orcia, y su estética llama tanto la atención que fue elegido como escenario para la película Luna Nueva, de la saga Crepúsculo.

Y es que, cuando recorras sus calles y veas su centro histórico, sentirás toda la magia que desprende el lugar. La torre del reloj es un edificio que no puedes perderte, y se encuentra justo en el centro de la ciudad. Tampoco dejes de visitar sus termas, ya que las aguas tienen propiedades buenas para la salud que se llevan usando desde 1571. Además, Montepulciano también es famosa por sus vinos, por lo que en tu agroturismo seguramente tengas la posibilidad de conocer los métodos de vendimia que emplean.

En caso de que en tu viaje por Italia, pases cerca de Génova, haz una visita a Portofino. Es uno de esos pueblos de los que hablábamos antes: sus colores en las fachadas parecen sacados de un cuento. Y mientras estés allí, te sentirás rodeado de naturaleza. A sus espaldas, se encuentran las montañas, y justo en frente, un inmenso mar de aguas en calma. Por eso mismo, en este pueblo se dedican a la pesca, y podrás ver sus barquitos amarrados en el puerto. Es un lugar ideal para conocer cómo pescan los habitantes del pueblo y aprender algunos métodos. Así mismo, los yates y barcos de lujo acompañan a las barcas pesqueras del puerto, ya que es un lugar de veraneo para muchas celebridades, empresarios y personas famosas. 

Civita di Bagnoregio, el pueblo que muere

Finalmente, no podíamos olvidarnos de Civita de Bagnoregio, en Viterbo. Se trata de un pequeño pueblo ubicado en la cima de una montaña cuyos edificios de piedra hacen que se camufle dentro de su entorno. Pero esa no es su única peculiaridad, porque si estás pensando en visitarlo, ¡no te lo pienses mucho!

La montaña sobre la que se encuentra es arcillosa, y por culpa de la erosión, el pueblo está en peligro de extinción por los desprendimientos. Pero que no te dé miedo ir a pasar allí el día, ya que es apto para visitarlo, e incluso para vivir (aunque en la actualidad solo hay entre tres y cuatro habitantes). Para acceder a él tendrás que recorrer un sinuoso camino peatonal que asciende hasta la cima de la montaña. Una vez arriba, tendrás vistas a todo el valle de Tíber y podrás conocer la cultura de sus pocos habitantes.